La seguridad de la Unión Europea lleva ya tiempo puesta a prueba. Los problemas de inmigración por el sur, la influencia de Rusia o, yéndonos más allá, de China respecto al comercio y sus inversiones por el este y las políticas de Donald Trump por el oeste, completamente opuestas en algunos sentidos a las que mantiene Europa, hacen que la seguridad sea un reto importante para este continente.

Quizá podríamos pensar que las amenazas que más nos preocupan a los europeos están en la línea del terrorismo, la inestabilidad financiera o la inmigración incontrolada, sin embargo, como veremos más adelante, las amenazas a las que teme viejo continente son más novedosas de lo esperado.

En abril y mayo de 2018 ECFR realizó un estudio entre todos los estados miembros con la colaboración de investigadores y legisladores, y pudiendo acceder a documentos policiales y análisis mediáticos.

Los resultados del estudio demuestran la desarmonía que existe dentro de la Unión Europea, lo cual hace complicado una política común de defensa y seguridad. Lo que le preocupa al Este diferente de lo que le preocupa al Sur (para mayor información acceder al informe completo: The Nightmare of the Dark). Sin embargo, como veremos, se ha dado una tendencia al alza en la preocupación por determinadas cuestiones que son comunes toda la Unión Europea.

Veamos primero cómo, a partir de los resultados del estudio, ECFR ha repartido el número de países de la UE según su mayor o menor resistencia a las amenazas:

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Los resultados dejan a la vista que aún queda mucho por mejorar en cuestiones de fortaleza. Existen aún demasiados países en la franja naranja-marrón y aquellos de la morada deben seguir trabajando duro para meterse en la azul.

El siguiente gráfico revela cuestiones muy interesantes. En él se enumera una serie amenazas y se indica el número de países que lo ven como algo significativo o como algo directamente prioritario, su comparativa con 2008 y la estimación para 2018. Como se puede ver, las nuevas formas de ataques han cobrado importancia desde 2008 y se prevé que lo sigan haciendo para 2028. Las constantes noticias sobre toda la problemática de ciberataques por parte, entre otros, de Rusia, han tenido mucho que ver en esto:

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En el siguiente mapa España no sale muy bien parada, nos deberíamos empezar a preocupar si, como aseguran los resultados, el miedo a los ciberataques se sitúa en la primera posición del ranking de amenazas.

¿MIEDO A LO DESCONOCIDO?

De acuerdo con ECFR, la ciberseguridad es el área donde más vulnerable se siente Europa. A pesar nuestra inseguridad ante ciberataques, los resultados nos colocan, junto con Dinamarca, Reino Unido, Bélgica, Francia y Suecia como los más concienciados con este tipo amenazas. Es posible que la percepción como más vulnerables ante un ataque cibernético pueda deberse a la falta aún de un conocimiento profundo sobre la materia y al avance tan rápido en intensidad y alcance de estos atentados.

Quizá esa falta de confianza en nosotros mismos, entre otros factores, se perciba también entre el resto de los países miembros, de ahí la mala puntuación que hemos obtenido a la hora de elegirnos posibles socios en materias de seguridad, tal y como demuestra el siguiente gráfico:

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LA SITUACIÓN EN ESPAÑA

Datos generales:

  • Miembro de la OTAN desde 1982
  • Defensa supone el 0.92% del PIB
  • Participa en 12 de los proyectos PESCO, liderando dos de ellos
  • Obtiene un grado de confianza del 42% superando en 2 puntos la media europea

¿Qué nos preocupa a los españoles?

Por este orden: los ciberataques, el terrorismo y la inmigración ilegal. Si nos vamos a 2008 las preocupaciones eran diferentes, ocupando el terrorismo el primer puesto. De cara a 2028 consideramos que nos van a seguir preocupando las mismas cuestiones y que incluso podrán intensificarse. A pesar de los problemas relacionados con el separatismo por parte de Cataluña, nos vemos fuertes en este tema y no vemos como amenaza la posible intervención de la UE para mediar en dichos conflictos.

Como socios de seguridad elegimos a Francia, Alemania, Portugal e Italia y a Estados Unidos como aliado en la OTAN.

Nuestra situación dentro de la UE no está nada mal, siendo además considerados como uno de los principales actores dentro del proyecto PESCO.

Quizá todo lo anterior debería ayudarnos a recuperar la confianza en nosotros mismos…

CONCLUSIONES DEL INFORME

Volviendo otra vez a la situación general de la UE, lo resultados de la investigación de ECFR demuestran que, a pesar de que aparentemente las amenazas están muy bien definidas, no se hace lo suficiente para abordarlas como es debido. Por ejemplo, en lo que respecta al tema de la ciberseguridad, proteger todas las infraestructuras es una buena medida, pero no es suficiente. Los atacantes no siempre van buscando grandes objetivos, a veces atacando los pequeños consiguen mucho más. Por “pequeños” me refiero a los ciudadanos que guardan grandes cantidades de información sensible en el ciberespacio y de cuyos riesgos, no todos son conscientes. Por lo tanto, las políticas de seguridad de la Unión Europea deberán tener en cuenta también a estos grupos, y hacer más hincapié en su formación e información respecto a los riesgos y las consecuencias de no tomar las medidas necesarias. Y esto se puede extrapolar a cualquiera de las amenazas referidas anteriormente.

Para seguir en su avance hacia la consecución de una Unión Europea más segura, los responsables políticos europeos deben trabajar con los ciudadanos y el entorno político en sus países si quieren abordar los desafíos de seguridad.

Fuente: ECFR. EU


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