Nos hacemos eco del reportaje publicado en magazine MIT Technology Review el pasado día 3 de enero en el que, una vez más, se hace una reflexión sobre privacidad, libertad y el papel fundamental que juega el efectivo. Los dependientes puede que recuerden nuestra cara, pero si no hemos revelado ninguna información de identificación, no hay nada que la vincule con la transacción. Ésta es una característica de las que carecen las tarjetas de pago y las aplicaciones. El dinero en efectivo nos permite realizar transacciones con otros sin que un tercero se beneficie obteniendo información y sin que los gobiernos puedan rastrear nuestros gastos y movimientos. Igualmente la entrega de dinero funciona todo el tiempo, al instante, sin tener que preocuparse de ser rechazado o perderlo. Ya existen proyectos en varios países en los que tratan de revertir decisiones tomadas no hace mucho tiempo sobre el intento de hacer desaparecer el efectivo, como por ejemplo el llamado Renminbi digital (proyecto de China para volver a dar vida al dinero tradicional de los bancos centrales). ¿Tendremos alguna vez una alternativa digital que ofrezca la misma combinación de conveniencia y libertad?

1 Comentario

  1. Hola Antonio!
    Siguiendo tu hilo, quiero destacar mi experiencia personal, en la tres últimas semanas ha coincidido que he estado en 4 comercios dónde no aceptan efectivo, se anuncian como cashless y para que te hagas una idea tienen siempre una estética clara para el mercado joven. Conseguirá el mercado cambiar algo que los gobiernos no consiguen?. Yo por mi parte doy la bienvenida a esta iniciativa y por contra nunca entro en un comercio que no acepten pago electrónico. Por cierto La tarjeta de crédito cada vez se utiliza menos y parece que tiende a desaparecer.